VI Congreso de Gestión Clínica “Gestión Clínica: una Nueva Etapa”

Conclusiones:

Si la gestión clínica significa fomentar una medicina sensata en un contexto de expansión del conocimiento, debemos ser conocedores de que a pesar de disponer de toda la información de forma adecuada, no siempre producimos las respuestas correctas.

Mientras que la primera revolución fue el lavado de manos la actual será disponer de información útil y clara.

Datos abiertos significa en otras palabras la accesibilidad a otras áreas de conocimiento y que con audiencias apropiadas pueden mejorar los resultados.

La creatividad y la corresponsabilidad de los profesionales requieren un esfuerzo muy relevante en un escenario donde prevalece  la garantía de la inmortalidad de las organizaciones y de las personas.

Los eventos adversos  corresponden a complicaciones quirúrgicas, accidentes farmacológicos y procedimientos médicos, no se registran de forma adecuada, pero  los errores diagnósticos sencillamente son olvidados.

La MBE significó pasar de una medicina codificada por la experiencia personal, la tradición y el valor de la autoridad, a una toma de decisiones más estandarizada; pero que reconoce sus limitaciones con las nuevas fuentes de información y su validez en el mundo real de la práctica clínica.

El reto en la actualidad de los sistemas de salud es legitimarse, tanto a  nivel de las políticas de salud como en la práctica clínica habitual.

Disponemos de muchas más aptitudes con muchos datos, mejores tecnologías de la información y capacidad de análisis, pero sin la alfabetización numérica adecuada a los retos que nos presentan.

En la sanidad pública las innovaciones tecnológicas que de por si no conducen a la insaciabilidad aunque presenten beneficios marginales siempre acaban entrando.

Las unidades de gestión clínica se han agotado. Seguimos sin disponer de evaluación de resultados que muestren mejoras y el entusiasmo inicial de los profesionales hacia estas unidades se ha diluido.

Adicionalmente:

Si interesa el desarrollo de nuevos modelos de organización de la gestión clínica se necesita más un cambio institucional y de política que un mero proyecto de ley.

Estamos inmersos en una nueva etapa que se caracteriza por la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, que requiere disponer de un espíritu crítico para fomentar la atención y la trascendencia en la toma de decisiones.

Logo Fundación Gaspar Casal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la accesibilidad al sitio web, personalizar y analizar la navegación de los usuarios. Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies. Si continúa la navegación, entendemos que acepta su uso.