Conferencia Debate: Salud, riqueza y estilos de vida

Las consecuencias más profundas de la crisis financiera no son las de carácter económico sino las de la salud humana. No cabe duda de que existe una relación compleja y desigual entre la situación económica y la salud a nivel individual y poblacional, y se ha demostrado que las poblaciones desfavorecidas sufren desproporcionadamente más las consecuencias en tiempos de crisis. Aunque la cuantificación de los efectos a largo plazo de los choques económicos se desconoce todavía con detalle, entender la importancia de los determinantes socio-económicos y cognitivo-conductuales (estilos de vida) de la salud es imprescindible para formular políticas efectivas y reducir la inequidad. También sabemos que influyen los medioambientales y los de funcionamiento del sistema sanitario que fueron abordados el pasado año.

La crisis actual ha puesto de relieve el papel de estos determinantes extra-sanitarios y su relación con la economía, renovando la investigación basada en las experiencias de crisis del pasado y dando lugar a propuestas diversas para disminuir los efectos perjudiciales. Ya que las inequidades persisten a pesar de la enorme cantidad de recursos que absorben los servicios sanitarios, se ha planteado la posibilidad de adoptar un modelo más activo que reactivo, aumentando la vertiente de la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades dentro de los servicios sanitarios, y mejorando la coordinación entre estos y los socios a nivel comunitario. Estudios realizados en Suecia (un país notable por la buena salud de su población y los niveles bajos de inequidad) han indicado que una clave importante para reducir las desigualdades sanitarias es la educación, o bien un mayor enfoque en la salud, tanto mental como física, en los tramos de infancia y juventud. Los elementos comunes entre todas las propuestas son el enfoque multisector, y el énfasis en la difusión de información de salud pública.

Está claro que la meta fundamental de los países europeos como España tiene que ser fomentar el desarrollo económico con el fin de sostener y mejorar la salud poblacional, y que invertir en la salud y la reducción de inequidades en salud es más importante que nunca. Los determinantes extra-sanitarios —sobre todo el socioeconómico y el cognitivo-conductual— sirven para guiar la toma de decisiones hacia las medidas adecuadas.

Programa

10.00 h Presentación

Raimundo Pérez-Hernández y Torra

Director de la Fundación Ramón Areces.

10.05 h Mesa Redonda y ponencias

Coordinador-moderador:

Juan del Llano Señarís

Director de la Fundación Gaspar Casal.

El determinante cognitivo-conductual: medicina de la salud

Valentín Fuster

Director General del CNIC, ISCIII. Madrid. Director de Instituto Cardiovascular del Hospital Mount Sinai. Nueva York.

El determinante socio-económico: globalización y equidad en salud

José V. Rodríguez

Catedrático de Economía. Universidad de Edimburgo.

El determinante de las políticas: políticas de salud y de servicios para el cuidado de la salud: desafíos y opciones

Antonio Durán

Director de Técnicas de Salud. Consultor en Políticas de Salud de la OMS y el Banco Mundial.

El determinante contextual: capital social y relaciones con el entorno

Rosa Urbanos

Profesora Titular de Economía. Universidad Complutense. Madrid.

12.55 h Clausura

Pilar Farjas

Secretaria General de Sanidad y Consumo. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.