El primer presidente del Patronato de la Fundacion Gaspar Casal posa en su estatua en el municipio de Getafe

Sanz del Rio parte para Alemania plenamente consciente de la necesidad de renovar el pensamiento español que estima asfixiado por la incomunicación y por la falta de debate. Se dirige a la Universidad de Jena y se centra para sus estudios en la figura del filósofo Carl Cristian Fredich Krause. Éste había muerto ya en 1932 pero su pensamiento se proyectaba con gran fuerza a través de las generaciones que recibieron sus enseñanzas en Jena, donde también impartían suslecciones Hegel, Fitche y Sheling, que luego pasarían a hacerlo en la recién creada Universidad de Berlín.

Gaspar Casal, y desde luego, su maestro y mentor, el padre Feijóo, fueron la luz lejana que señala el camino de la ilustración. Tampoco es aquí ni el lugar ni el momento, de referir las vicisitudes que tuvo este proceso en España y de las que fueron víctimas Jovellanos y Olavide, entre otros, y que se debieron al miedo que suscitó, entre las oligarquías, los ecos resonantes de la Revolución Francesa.